La Lipoestructura o Lipofilling es una técnica que se viene utilizando desde hace 15 años en varias localizaciones del cuerpo.
La técnica consiste en extraer grasa de zonas donde hay exceso de volumen graso e inyectar la grasa en zonas que requieren un aumento de volumen.
Es muy importante la técnica de implantación de la grasa para asegurar que la misma sobreviva en la zona implantada y mantenga el volumen conseguido. Para ello la grasa extraída tiene que ser previamente centrifugada, con lo que podremos después separar la grasa que no ha sido traumatizada del aceite que ha salido del interior de células con el muro celular fragmentado y de los restos de sangre extraídos.
Así podremos inyectar la grasa pura con posibilidad de sobrevivir como un injerto.
Desde hace más de 15 años esta técnica la hemos venido utilizando los cirujanos plásticos para aumento de glúteos, aumento de mentón, aumento de pómulos, corrección de depresiones corporales, corrección de deformidades por pérdida de tejidos después de accidentes o resecciones de tumores.
Desde hace 8 meses la vengo utilizando también en aumento mamario en sustitución de las prótesis mamarias en casos seleccionados.
Las VENTAJAS de utilizar grasa de la propia paciente en lugar de prótesis de mama son varias:
1. Se evitan las posibles complicaciones que puedan dar las prótesis (contractura capsular o endurecimiento del pecho, posible rotura del implante, posible pérdida de sensibilidad de alguna parte de la mama).
2. Se evita la cicatriz en la mama ya que la grasa se introduce mediante la inyección de la misma.
3. Intervención completamente indolora en las mamas.
4. Se consigue, además de una mejora estética del pecho al aumentar su volumen, también una mejora estética del resto de la silueta al haber sido realizada la extracción del exceso de grasa en otras partes del cuerpo.
5. Material autólogo, o sea grasa de la propia paciente que no puede dar ningún problema de rechazo ni incompatibilidad.
6. Tacto y aspecto muy natural.
Para realizar esta intervención se precisa que el paciente tenga grasa sobrante en otra parte de la silueta corporal.
El único inconveniente de esta técnica es que no se puede realizar un gran aumento de volumen de las mamas, pudiendo máximo aumentar una o dos tallas de copa.
La inyección de grasa purificada en el seno no modifica en absoluto el riesgo de cáncer de mama según los datos disponibles actualmente. Pueden aparecer calcificaciones benignas que en manos de un radiólogo experto y con un monógrafo de calidad, son fácilmente distinguibles de las calcificaciones sospechosas por su forma y localización.
Pueden aparecer quistes oleosos, que son benignos, pero en ocasiones son palpables o pueden requerir una punción para evacuarse.
De todos modos, y para evitar sorpresas innecesarias, se recomienda un control mamográfico estricto los primeros años con la intención de documentar claramente la aparición de dichas imágenes y evitar confusiones en el futuro:
- Primera mamografía a los 9-12 meses de la intervención quirúrgica.
- Seguimiento cada 6 meses los 2 años posteriores a la primera mamografía.

Fotos de Antes y Despues