Clínica Planas se ha convertido en el primer centro de cirugía plástica y estética, que pedirá a los pacientes de dicha edad, un requisito sin precedentes en España. Se trata de un certificado psicológico, que se realizará en la misma Clínica, y que deberán pasar los jóvenes que decidan someterse a una operación de cirugía estética.
En el marco de la presentación del XVI Curso Internacional de Cirugía Plástica y Estética, celebrado en Clínica Planas del 7 al 10 de mayo de 2008, hemos informado del nuevo protocolo de actuación que entraba en vigor a partir de esas fechas para las cirugías con finalidad estética en jóvenes de 18 a 22 años.
A pesar de ser mayores de edad, se les exigirá este informe, que consta de la realización de dos test psicológicos de personalidad y de una entrevista con nuestra psicóloga, Sra. Elena Bisbal, que evaluará los resultados. La finalidad de esta prueba es la de detectar cualquier patología psicológica que pudiera agravarse una vez realizada la cirugía y conocer el estado de madurez de la paciente para asegurarse que ha entendido a la perfección los riesgos y beneficios de la intervención, así como que las expectativas que tiene del resultado son las reales.
Una vez el profesional valore positivamente las condiciones físicas y psíquicas del paciente, se seguirán los protocolos correspondientes a todo acto quirúrgico; aunque en caso negativo, se declinará la operación a quien le sea desaconsejado.
Creemos que esta nueva norma beneficia a todos, al paciente y al cirujano.
Quiero felicitar al Dr. Eduard Ruiz-Castañé, director del Servicio de Andrología de la Fundación Puigvert y al Dr. Jaume Masià, director del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona (este último cirujano plástico también de la Clínica Planas), junto con sus equipos de trabajo, por el éxito obtenido en la intervención quirúrgica de faloplastia total (reconstrucción de pene), primera que se realiza con estas características, y que conseguirá devolver las funciones fisiológicas y sexuales normales a un paciente. Se trata de un joven africano de 26 años, mutilado de guerra, cuyo caso abre importantes y beneficiosas expectativas de reconstrucción a otros hombres que hayan sufrido amputaciones por enfermedad (tumores) o accidente.
La reconstrucción implicó la participación multidisciplinar de una veintena de profesionales a lo largo de 10 horas de intervención quirúrgica. A la reconstrucción estética y morfológica se le añadió una novedosa técnica microquirúrgica empleada para la recuperación funcional del órgano: Para reconstruir el cuerpo del nuevo pene se sacó la piel y la capa subcutánea del antebrazo del paciente (que posteriormente fue cubierto con una capa de piel del muslo) porque el tejido celular de esta zona es muy parecido. Con anterioridad, se le había dotado de un conducto uretral completo, además de nervios, arterias y venas; que se conectaron a la vena safena, la arteria femoral y los nervios que proceden de los testículos y vesículas seminales. Mediante este trabajo de microcirugía, el enfermo podrá mantener la sensibilidad erógena, la eyaculación y el orgasmo, así como la capacidad reproductiva.